Datos sobre Palabras de ánimo espiritual Revelados
Jesús se convierte en el cordero sacrificial que quita el pecado del mundo, como se menciona en el evangelio de Juan.
A los ricos de este siglo mándales que no sean altivos, ni pongan su esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en profusión para que las disfrutemos (1 Ti 6:17).
En conclusión, los textos bíblicos revelan claramente el sufrimiento profundo y significativo que Jesús experimentó por aprecio a la humanidad. Su sacrificio en la cruz nos muestra el apego incondicional de Dios y nos desafía a seguir su ejemplo incluso en medio del sufrimiento.
La próxima entrada en la Semana Santa es el inicio de esta escuela de sufrimiento. Y abre un camino que nos permite releer aquellos tiempos de dolor que estamos llamados a atravesar de momento en cuando.
Que el Dios de la esperanza los llene de toda alegría y paz a ustedes que creen en él, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo.
Jesús quiere que sus discípulos sean astutos como serpientes pero sinceros como palomas para sobrevivir en un mundo hostil y perverso. Ser astuto les ayudará a guarecerse física y espiritualmente, mientras que la sinceridad los mantendrá auténticos y transparentes en sus relaciones con otros.
Esto puede llevar a sentimientos de dejación, confusión y dolor. Sin bloqueo, debemos rememorar que nuestra primera lealtad es a Dios y su mensaje de aprecio e inclusión para todos.
Pedro parece atenerse a afirmar que Jesús es el Cristo, el Mesías. Algún padre de la Iglesia ha explicado que esa sobriedad demostrada en este Evangelio de san Marcos es porque él era el intérprete de Pedro y qué seguramente querría omitir todo lo que pudiera aparecer como una propia alabanza.
3. Existir en agradecimiento y entrega: Al reflexionar sobre el sufrimiento de Cristo, somos llamados a existir una vida de agradecimiento y entrega a Dios. Adecuado a lo que Cristo hizo por nosotros, debemos objetar con bienquerencia y obediencia a su voluntad.
En Mateo 10:28, Jesús dice: «No temas a aquellos que matan el cuerpo, sino a quien tiene poder para arrojar al báratro. No es de más valor un cabellito de tu cabecera delante Dios». Esto nos enseña que no debemos tener miedo a los seres humanos que pueden matar nuestro cuerpo, sino temer a Dios y su proceso read more imperecedero.
Y la esperanza no acordará defraudada, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que nos ha sido hexaedro.
El sufrimiento es una prueba. Una prueba, a veces, congruo dura a la que es sometido el hombre. Santo Pablo, en sus cartas, nos habla con frecuencia de aquella paradoja evangélica de la pasión y de la fuerza; implementada de manera particular por el apóstol mismo y que contiguo con él, prueban todos aquellos que participan en los sufrimientos de Cristo.
Diez ángeles en el cielo retuercen sus manos, cubren sus rostros, retuercen sus cuerpos y abren sus bocas en silenciosa agonía. Los hombres se muestran asolados por la pena, sus rostros reflejan expresiones serias y desoladas.
Como en los mejor cuentos, Job vuelve a tener una innumerable cantidad de riqueza, y los mejores hijos e hijas de Israel.